La pintura en el Renacimiento

El dominio del nuevo sistema representativo visual, la perspectiva, fue una gran innovación para la pintura renacentista y  permitió reflejar con fidelidad las tres dimensiones sobre un  plano. El conocimiento de la geometría y las proporciones era indispensable para lograr composiciones armónicas, es así que el pintor se convirtió en un estudioso. A su vez, la protección de grandes señores, sirvió para que el artista adquiriera mayor consideración social.
Al período de ensayo del siglo XV, le sucede en el siglo siguiente, la consolidación del nuevos lenguaje pictórico. En Italia, grandes genios como Leonardo, Rafael y Miguel Ángel  llevan la pintura a un esplendor con importantes características personales, con sus seguidores  manieristas.
Dentro de los temas que se desarrollan en la pintura renacentista, son los religiosos los más abundantes; en Italia son frecuentes las escenas de la Sagrada Familia o de la virgen con el Niño. También las Sacras Conversaciones  donde lo sagrado se funde con la sencillez del dialogo. El retrato de independiza definitivamente de los cuadros religiosos medievales.
Botticelli, "El nacimiento de Venus" (1478)
El autor retomó en este cuadro, cargado de símbolos, uno
de los temas mitológicos más queridos en la Antigüedad. 
Pero, también los temas mitológicos tendrán un destacado protagonismo, representa la recuperación del espíritu clásico. Los héroes mitológicos serán modelos de virtudes que coinciden con la moral cristiana. Además se generalizan la alegoría, donde sentimientos o fuerzas de la naturaleza se personifican en figuras humanas.
En el quattocento florentino el hallazgo de la perspectiva se manifiesta en todas las creaciones, que aplican el nuevo sistema para obtener una mayor sensación de realidad; se suma el estudio del cuerpo humano, del movimiento, de la luz, etc. Florencia  se convierte en el centro de la nueva corriente, aunque rápidamente surgen otros puntos de difusión  (Roma, Padua, Perugia)  con sus particularidades.



















La pintura del "Quattrocento" en Florencia
La pintura florentina del Quattrocento rompe con la tradición del llamado gótico internacional. Al igual que en otra ramas del arte, los pintores se inspiran del clasicismo, buscan la representación de la naturaleza y "dejan de lado el carácter simbólico y distante de la pintura medieval". La pintura se fijó en los restos arqueológicos arquitectónicos y escultóricos, buscando plasmar con fidelidad la naturaleza y su tridimensionalidad, de ahí el estudio de la geometría y matemáticas. 

Un ejemplo de pintura del "Quattrocento"
Se trata de una pintura de tema mitológico, realizado por Botticelli entre 1480 y 1481. Botticelli, influenciado por los círculos filosóficos de Florencia que rodeaban a la familia Médicis, que sirvió como artista.

Breve análisis formal: 
La composición muestra una disposición simétrica, una figura central (Venus) que parte en dos la historia y hace de eje. Las figuras, que tienen un canon alargado, muy dibujadas con líneas limpias que marcan los perfiles. Las actitudes son serenas y ensimismadas, intentando transmitir una belleza idealizada. Los colores de los vestidos son muy pálidos, con transparencias, que permiten observar la anatomía del desnudo y da volumen a las representaciones. La luz en prácticamente uniforme, sin grandes contrastes. El tratamiento del paisaje, como telón de fondo, sirve para situar la escena.

Breve análisis del significado: 
Es de vital importancia tener en cuenta la teoría neoplatónica, que buscaba conciliar el mundo pagano con el cristiano. Venus aparece como la imagen de la pureza y la armonía entre la naturaleza y el espíritu, de ahí que se sitúe en el centro de un espacio idealizado, donde siempre es Primavera. Sobre ella, Cupido dispara sus flechas de amor. a la izquierda del espectador,  las tres Gracias que danzan , mientras en el extremo de la composición el dios Mercurio aparta las nubes para que brille el sol. a la derecha el viento Céfiro persigue a la hermosa ninfa Cloris, que entra en el escenario huyendo. Cloris (en el relato mitológico) le pide ayuda a Venus quien la transforma en Flora, la figura que, con unas ropas llenas de motivos alusivos, aparece triunfante.

Grandes maestros: pintura del "Cinquecento"
Igual que en la arquitectura, el siglo XVI supone el apogeo de la pintura renacentista y un gran dominio en cuanto la técnica y las formas. Se destacan grandes maestros que fijan las reglas del proceso pictórico. en la búsqueda por lograr la perfección en el diseño de las pinturas, además de la profundidad por medio de la perspectiva, "era necesario disponer sobre el plano, de una forma armónica y equilibrada, las diferentes piezas que formaran la escena. A esto se denomina composición, y afecta tanto a los volúmenes como a los colores". El dominio de la composición correcta, con respecto a proporciones geométricas, es otro de los rasgos, donde se somete la naturaleza a la simetría.
















Un ejemplos de pintura del "Quattrocento"
Esta pintura sobre tabla "La Gioconda", más conocida como la Mona Lisa es una de las obras más celebres de Leonardo. Se trata de la esposa de Francesco del Giocondo, un banquero florentino. Leonardo, cuando inicia este retrato, en 1503, es ya un maestro consagrado. En esta época está estudiando las posibilidades de las representaciones  del paisaje. La belleza y la calidad de la composición  es un punto de referencia.

Breve análisis formal:
Es también una composición piramidal perfecta. La figura está dispuesta en el  contrapposto, para evitar la frontalidad. El retrato, de medio cuerpo, ofrece la imagen de estar sentada en una silla en un balcón, que permite la vista del paisaje. La luz desde la izquierda, deja espacios en sombras que ayuda a diferencias los volúmenes, iluminado el rostro y las manos. Los contornos del dibujo están difuminados, esa imagen borrosa permite dar una sensación de atmósfera y de mayor calor a la composición.  
El paisaje del fondo es inquietante e irreal.

Breve análisis del significado:
Muestra claramente la importante  el dominio pictórico, la proporción y  las leyes de la perspectiva, logrando óptimos resultados  en cuanto al volumen y a composición. El retrato como género independiente, manifiesta la influencia humanista apartándose de los cuadros religiosos."La naturalidad de la disposición, la sonrisa amable, la expresión de las manos y la serenidad del ambiente se oponen a las formas de los retratos de tipo oficial y cortesano. El fruto es la expresión de su concepto de la belleza ideal".  

4 comentarios:

PACO HIDALGO dijo...

Gran post, Claudia. Has sintetizado estupendamente todas las aportaciones de la pintura renacentista. Un cordial saludo desde ArteTorreherberos.

Prof. Claudia Solís Umpierrez dijo...

Gracias Paco, espero que sean útil para los alumnos. Un abrazo y saludo cordial para ti y el hermoso espacio de ArteTorreherberos que has creado y que resulta de tanta ayuda.

Anónimo dijo...

Muchísimas gracias! La info me ha sido de gran ayuda! Muy interesante todo. Saludos!

Prof. Claudia Solís Umpierrez dijo...

Gracias anónim@ por tu comentario y bienvenido a depasoarte.