Arte Paleocristiano

El arte paleocristiano es para muchos un nexo entre dos grandes etapas de la cultura y el arte occidental. Nos referimos a la Antigüedad Clásica y a la Edad Media Cristiana. Para el estudio del arte europeo de la Edad Media es imprescindible tomar en cuenta el arte paleocristiano pues en él se gestan dos manifestaciones artísticas de importancia: el templo basilical y la iconografía narrativa y simbólica del Cristianismo.
Por tanto, se denomina Arte Paleocristiano al desarrollado en las primeras comunidades cristianas de los siglo II y III hasta la caída del Imperio Romano de Occidente.
Se puede dividir en dos grandes periodos:
Mapa con la evolución del cristianismo 
en el Imperio Romano

1-Periodo de persecución y clandestinidad (siglos II y III)
2-Periodo del tiempos del Cristianismo como religión oficial del Imperio (parte del siglo IV). En esta fase será un arte protegido e impulsado por las grandes jerarquías eclesiásticas de la época.

1-Primer Periodo del Arte Paleocristiano (siglos II y III):
se desarrolla a fines del siglo II y III, años en los que las comunidades cristianas son perseguidas por el Imperio. Las dos manifestaciones arquitectónicas de este periodo son las Domus Ecclesiae y los Cimeterios (cementerios). Las Domus Ecclesiae fueron lugares para la celebración del rito cristiano, equivalentes a las iglesias parroquiales posteriores. No tenían una forma especial debido a que se empleaban normalmente viviendas romanas de dos pisos adaptándola a las funciones. Cimeterios (cementerios), en esta fase los enterramientos cristianos tenían lugar en dos posibles lugares: los areae y las catacumbas. Las primeras, lugares donde las tumbas estaban cubiertas por losas. Era frecuente encontrar en estos cementerios salas o lugares con mesas donde se celebraban los ágapes funerarios que se celebraban tras el entierro. En las catacumbas los cristianos encontraron una posibilidad de solucionar el problema de conseguir terrenos para sus enterramientos. Cuando las conseguían se veían obligados a aprovechar el terrenos abriendo galerías subterráneas entrecruzadas. Aunque estos lugares eran estrechos, podían tener decoración, especialmente si el difunto pertenecía a clases adineradas, como los patricios romanos, construyéndose, incluso, pequeños mausoleos. Las catacumbas serán la construcción arquitectónica más característica de este primer periodo. Cementerios excavados formados por un amplio número de galerías que conducían a amplias cámaras llamadas cubicula. En las paredes de éstas se abrían nichos para los enterramientos, en ocasiones protegidos con arcos de medio punto o arcosolium. Las más famosas están en Roma pero también encontramos catacumbas en Nápoles, Alejandría o Siracusa.
2- Arte Paleocristiano (siglos IV y V)
El año 311, fecha significativa para explicar el cambio que se va a producir en el arte cristiano, de un arte de comunidades pobres y semiclandestinas a un arte monumental y rico. Ese año se promulgó el primer edicto de tolerancia, el Edicto de Valerio Augusto, aunque tendrá más importancia el Edicto de Milán (año 313), que permite el culto cristiano sin censura. Promulgados por el emperador Augusto Valerio, pero al acceder al trono el emperador Constantino se da un cambio, más favorable aún para la iglesia cristiana puesto que una gran parte de la familia de Constantino se va a convertir al cristianismo e incluso se especula sobre si el propio emperador se hubiese convertido al final de su vida. Este proceso culmina en al año 380 cuando el emperador Teodosio proclama a la Iglesia Cristiana como oficial del Imperio. Así, altos dignatarios de la Iglesia se convirtieron en autoridades del Imperio, las jerarquías eclesiásticas van a pasar a ocupar importante cargos de la administración pública y la Iglesia cristiana se convierte gradualmente en una institución de poder estrechamente ligada al emperador y la administración.
Como consecuencia de ello, la liturgia cristiana comenzó a adoptar elementos característicos del protocolo imperial. Se va a solemnizar y a necesitar un nuevo vocabulario artístico que iguale los edificios cristianos con los grandes edificios públicos, palacios y templos de la sociedad romana. Ahora, el arte cristiano es financiado por el alto clero y por las clases patricias e incluso por los emperadores. Consecuencia de esta alto poder económico nos encontramos con un arte que tiende al lujo.
Las principales manifestaciones de este arte van a ser dos: la arquitectura eclesiástica y la pintura monumental que se va a plasmar a través de los mosaicos.

Los nuevos templos cristianos: las basílicas
El principal problema que se plantea la Iglesia en estos momentos es encontrar un modelo arquitectónico para realizar sus celebraciones litúrgicas con toda pompa. Tiene muchos tipos de edificios a su alrededor que pueden inspirarles, como los propios templos romanos, pero pronto se deshecha esta idea debido por un lado a planteamientos puramente religiosos (reminiscencias de religiones paganas no deseadas…) y por otro lado, porque en los templos romanos no entra la multitud, pero en las celebraciones cristianas sí. Se rechazó el modelo de templo anterior y se adoptó entonces la basílica, edificio de múltiples usos ya que no tenía ninguna función específica y menos aún de carácter religioso.
Se trata de un edificio de planta rectangular, con tres naves separadas por columnas, en el fondo hallamos un ábside semicircular. La nave central gana en altura a las laterales y se encuentra, habitualmente, cubierta con casetones de madera. La fachada suele tener tantas puertas como galerías y puede existir un nartex o atrio a los pies del templo, lugar habitual para los neófitos. Buenos ejemplos de basílicas pueden ser Santa María la Mayor, San Juan de Letrán, San Pablo o San Lorenzo Extramuros, todas en Roma

Edificios de planta centralizada: martyria y baptisterios
Si las basílicas para el culto tienen planta longitudinal, las plantas centralizadas se van a reservar para los martyria y para los baptisterios, con funciones litúrgicas distintas.
Los martyria fueron construcciones de carácter funerario. En occidente van a tender a convertirse en plantas de cruz griega y normalmente estarán unidos a la iglesia, mientras que en oriente adquieren una gran monumentalidad y se convierten en templos normalmente poligonales que estarán exentos.
Los baptisterios, en occidente serán de planta octogonal y estarán próximos a la iglesia, pero exentos, mientras que en oriente serán pequeñas salas de planta cuadrangular unidas al templo. La pila suele estar en el centro y disponen de galerías bajas, separadas del espacio central por columnas. La circulación de los fieles implica esta disposición arquitectónica. Entre los más importantes baptisterios encontramos los de Constantino y Letrán en Roma o el Mausoleo de Santa Constanza en la misma ciudad o el baptisterio de Ravena.



Mosaicos y sepulcros
Al margen de la arquitectura, el arte paleocristiano tiene en los mosaicos y la escultura funeraria de los sepulcros dos de sus más importantes manifestaciones artísticas.
La técnica del mosaico paleocristiano es la misma que el periodo anterior, pero lógicamente, cambia la iconografía. Se eligen temas de carácter fuertemente simbólico y religioso. 
Por su parte, en los sarcófagos paleocristianos de los siglos IV y V, frente a los del siglo III que sólo nos ofrecían aspectos puntuales de la doctrina cristiana, se pretende resumir los principios básicos de la doctrina cristiana en su totalidad. Los sarcófagos se leen de izquierda a derecha y, si tienen dos registros, primero se lee el registro de arriba y luego el de abajo.

La religión cristiana insufla un nuevo espíritu al arte y lo carga de símbolos. Esto motivará que este arte sea simple, estilizado, renunciando a la perspectiva y a la profundidad espacial, eliminando las proporciones y las rasgos del cuerpo humano para acentuar los aspectos religiosos. El fondo predomina sobre la forma y la expresividad vence a la estética.
La escultura paleocristiana destaca más por su significado y su simbolismo que por sus formas. El lugar donde más muestras escultóricas encontramos serán los sarcófagos. En un primer momento se utilizan figuras paganas con un claro simbolismo cristiano como Psiquis como el alma o Eros simbolizando a Cristo. Posteriormente se incorporan temas como el Crismón, el Cordero, el Ancora o el Pez, elementos que simbolizan a Cristo. Algunos sarcófagos son decorados con estrígiles, objeto utilizado por los gladiadores y atletas para quitarse el polvo y la grasa incrustada en su piel. Estaba formado por dos contracurvas por lo que se obtiene una elegante decoración geométrica. Las decoraciones de sarcófagos se pueden dividir en varios grupos: escenas sin interrupción que se suceden a lo largo del friso; escenas o personajes encuadrados por columnas; estrígiles a ambos lados y un medallón central. Las estatuas de bulto redondo son más bien escasas, siendo Jesús el protagonista de las que han subsistido.


Otros sitios recomendados: http://clio.rediris.es
http://www.arteguias.com/paleocristiano.htm
http://www.arteespana.com/artepaleocristiano.htm
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