Andrés Rábago, "El Roto"

Andrés Rábago García, conocido por los seudónimos de Ops y El Roto, es un historietista y humorista gráfico español nacido en Madrid en 1947. De formación autodidacta, empieza a partir de 1961 a publicar viñetas e ilustraciones en revistas Hermano Lobo. Siguió colaborando luego en numerosos medios, como La Estafeta Literaria, La Codorniz, Triunfo, Cuadernos para el Diálogo, El Independiente o Ajoblanco. Realiza también el cortometraje de dibujos animados titulado "La edad del silencio". En 1978, inició su colaboración con Totem a partir de su número 6, seguidas por El Jueves o Madriz. Además, siguió publicando en prensa: Diario 16, Cambio 16, Tiempo, El Periódico de Catalunya, Informaciones, El Cuervo, Pueblo, La Hoja del Lunes, etc..., contando con un extenso currículo creativo. En la actualidad publica en El País.
Andrés Rábago o El Roto, es uno de los humoristas gráficos más ácidos que desfilan por las páginas de los periódicos, acusa a los poderes establecidos de bombardear al personal no sólo con misiles, sino con información masiva para que todo quede relativizado. “Ahora nos desinforman con el exceso”, dijo el autor, en la presentación de  El libro de los desórdenes: una recopilación de 160 dibujos publicados por el autor en El País entre los años 2000 y 2002.
A El Roto no le interesan los protagonistas de la política y la vida social. Prefiere al hombre de la calle, el perdedor, pero también el que está en los gabinetes de esos protagonistas para decirles “la cantidad de basura que tienen que echar para mantenerse en el poder”. Su referencia es la prensa escrita y la radio: “Soy un objetor de la tele”, aseguró, y propuso una “refundación completa de la televisión. Para ello –dijo– deberíamos sacar los televisores a la calle en un acto general de toma de conciencia ciudadana”, porque "estamos sometidos a métodos de manipulación cada vez más sutiles”. Los chistes que se publican en la prensa tienen una vigencia muy efímera y los de El Roto están entre los menos contingentes.
ELIMINAR LOS RESTOS, EL DESPOJO
Con ellos sigue la misma técnica que con los dibujos: fijar primero la idea y eliminar lo sobrante hasta dejarla en el puro esqueleto. Sus textos, igual que sus dibujos, son hueso descarnado, frases aceradas, sin concesiones, casi calaveras vivientes.
"El libro de los desórdenes" cuenta con un doble acierto: la temáticamente sigue siendo vigente con el paso del tiempo y cada viñeta tiene una alto valor estético. No hay agrupación temática salvo en las páginas enfrentadas. Los editores eligieron los grupos de dibujos pensando en la compensación de los volúmenes (negros, blancos, textos). Y, sobre todo, que la reproducción fuera absolutamente fiel al original, algo difícil de lograr en la prensa.
En la siguiente presentación podrás observar detalles de "El libro de los desórdenes". 

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