Paisajes

Las representaciones pictóricas con escenas de paisaje, ya sea la naturaleza, valles, árboles, ríos, etc. han estado presente siempre en la historia del arte, generalmente como elemento de la composición, en la plástica Occidental. La pintura de paisaje, así como de espacios urbanos, estaban presentes en fondo de cuadros de otros géneros (como la pintura de historia o el retrato), pero, poco a poco logró constituirse en género autónomo en la Holanda del siglo XVII. Esto supuso una verdadera revolución: "el fondo se emancipa de las figuras a las que servía para el encuadre del espacio y los efectos de profundidad en perspectiva, y se convierte en asunto con entidad propia". Ahora, la figura humana servirá, a lo sumo, como pretexto ambiental, los verdaderos protagonistas serán la luz, los espacios, la naturaleza en sí misma, así como los volúmenes arquitectónicos. Al liberarse de las figuras, también lo hace de los relatos y de las historia de esas figuras. La naturaleza tendrá su propia historia que contar, casi siempre es una "historia de reconciliación", aunque también puede ser de enigma o desafío.
El contexto histórico en el cual se desarrolla la pintura de paisaje, está vinculado a la Reforma luterana donde se despliega una sensibilidad panteísta: la idea de que la naturaleza se nos ofrece como el espejo inmediato del Creador, o más aún Creador y Creación son lo mismo.  También ésta sensibilidad va ligada a las formas de vida cada vez más urbanas donde el hombre se aleja de la naturaleza. La búsqueda de resignificar la naturaleza parece la constante, así el paisajismo se introduce como género en las casas burguesas, como símbolo del idilio, como lugar de placer legítimo.
PAUL BRILL "Paisaje montañoso". Brill anuncia el desarrollo del paisaje clásico en el siglo XVII. Sus composiciones buscan un nuevo equilibrio de los antecedentes flamencos tradicionales de los tapices de verdura, añadiendo a veces un motivo mitológico, pero siempre integrando el detalle realista, la armonía de la luz que puede contrastar con el conjunto. Da un tratamiento amplio y moderno de los distintos planos, sugiriendo un vasto espacio o el encanto del paisaje.

En la historia de la plástica, el paisaje no sólo hace referencia a escenas de la tierra, sino también a los inspirados en sueños, o paisaje oníricos. Existen múltiples representaciones que pueden estar contenidas en el paisajismo, he aquí una pequeña clasificación:
El paisaje «cósmico» o «sublime», en el que se presenta la naturaleza de manera salvaje, inmensos paisajes que no necesariamente representan lugares específico, y en la que el hombre se siente perdido. Dentro de esta línea estaría el «paisaje naturalista» que refleja una naturaleza grandiosa, abundante y salvaje, con fenómenos atmosféricos como tormentas. Es propio de los artistas del norte de Europa, como Durero, Elsheimer o Friedrich.
En otros, como ocurre con el paisaje flamenco o neerlandés, la presencia del hombre hace que la naturaleza no parezca amenazadora. Muchas veces acaba siendo un «paisaje topográfico», que representa un lugar preciso e identificable, con una naturaleza presentada de manera más humilde. Dentro de esta línea pueden citarse a Patinir, Pieter Bruegel el Viejo o los maestros holandeses del siglo XVII.
La naturaleza «colonizada» por el hombre, es el típico paisaje italiano. Aparecen campos cultivados, colinas, valles y llanuras con casas, canales, carreteras y otras construcciones humanas; la naturaleza ya no es una amenaza, sino que el hombre, además, la ha hecho suya. Dentro de este tipo de paisaje puede hablarse del «paisaje clásico», donde se representa una naturaleza ideal, grandiosa. La representación no es creíble, sino recompuesta para sublimar la naturaleza y presentarla perfecta. Es típica la presencia de elementos de arquitectura romana, combinados con una montaña o una colina y con un plano de agua. Este tipo de «paisaje ideal» fue creación de Annibale Carracci, al que siguieron Albano, Domenichino y el francés Poussin. El paisaje italiano fue el preferido durante siglos por cuanto era el lugar al que viajaban los artistas de toda Europa y donde se formaban.
Desde otro punto de vista, referido al tema que se representa y no tanto a la manera en cómo se trata, cabe diferenciar entre diferentes tipos de paisajes, por ejemplo: Marinas (composiciones que muestran océanos, mares o playas) junto con Paisajes fluviales (composiciones con ríos o riachuelos); Paisajes estelares (son representaciones de nubes, formaciones del clima y condiciones atmosféricas); Paisajes lunares (que muestran posibles visión de la luna en la tierra). También podemos incluir los Paisajes urbanos (que muestras ciudades, edificios, construcciones, etc.), Paisajes aéreo o etéreo (mostrando la superficie terrestre vista desde arriba, especialmente desde aeroplanos o naves espaciales) y Paisajes oníricos (generalmente surrealistas o abstractos, que buscan expresar la visión psicoanalítica como un espacio tridimensional).
EL GRECO (DOMENICUS THEOTOCOPOULUS), "Vista de Toledo". Pintada hacia, 1597, es el único paisaje de El Greco. Toledo sede del arzobispado primado de España y hasta 1561 fue capital del Imperio Español, muestra aquí edificaciones reconocibles. El Valle en primer plano, con el Tajo, bajo el punte de Alcántara, es fértil y verde, mientras que el paisaje del fondo es amenazador y árido.
JEAN-BAPTISTE-CAMILLE COROT "El puente de Narni". Este cuadro en un boseto que el artista realiza tras su primer viaje a Italia, entre 1825 y 1828. Con amplias pinceladas, consigue abarcar un paisaje inmenso, gracias al juego de valores cromáticos, el aire vibra, conservando una construcción formal equilibrada. La observación de la naturaleza, la forma y la relación de tonalidades de color se someten, según el artista, al estado de ánimo experimentado por él.
CAMILLE PISSARRO "El Bajo Norwood con nieve". Pissarro escribió: "Monet y yo estábamos entusiasmados con el paisaje de Londres. Monet pintaba en los parques, mientras yo, viviendo en el Bajo Norwood, en aquella época un barrio encantador, estudié los efectos de la niebla y la nieve y el tiempo primaveral. Trabajamos sobre la naturaleza..."
CLAUDE MONET, "Nenúfares". Los paisajes con nenúfares de Monet intentan crear una ilusión de un espacio acuático ilimitado, sin horizontes u orillas. Es un nuevo típo de icono simbolista , destinado a ensanchar los límites de la percepción. Monet, entre sus compañeros impresionista, fue el más fiel al principio de pintar al aire libre para obtener una completa verosimilitud de la realidad descrita. Cèzanne dijo sobre el autor que dio nombre al impresionismo, que poseía "...un sólo ojo, pero Dios mío, qué ojo".POUL CÈZANNE, "El golfo de Marsella visto desde L'Estaque". En la década de 1880 Cézanne realizó una decena de cuadros de panorámicas vistas de la ciudad provenzal de L'Estaque, cerca de una cadena montañosa, al otro lado del golfo. Cèzanne se muestra interesado en las variaciones de la composición cuando se modifica el punto de vista o se produce un ligero desplazamiento del ángulo de visión. Aquí contrastó las formas geométricas de los edificios del primer plano, con las formas irregulares de las montañas. La composición es curiosa porque desde una posición elevada se distorsiona la escala y los edificios del primer plano son comparables en tamaño a las montañas.


EDVARD MUNCH. Todos sus paisajes presentan una fuerte discordancia, Munch elige una violenta perspectiva central. Una naturaleza que se debate entre la calma y una sensación opresiva, que no es tan inocente como parece a primera vista. Nos encontramos ante un sutil ejemplo de expresionismo.

VINCENT VAN GOGH, "Sembrado con cipreses". Van Gogh escribió al respecto: "los cipreses siempre han ocupado un lugar en mi pensamiento. Me gustaría hacer con ellos algo semejante a mis lienzos con girasoles, porque me sorprende que no los haya pintado como los veo. Son tan hermosos en líneas y proporciones como los obeliscos egipcios. El color verde resalta. Queda como una mancha oscura en un paisaje soleado, pero es una de las notas oscuras más interesantes y más difíciles de representar que uno se pueda imaginar".

JOSÉ CUNEO, "Luna nueva". Al estudiar en la Grande Chaumiere de París, Cuneo se muestra interesado en la pintura de Cézanne y Gauguin, dando comienzo a su etapa de pintura planista realizando una serie de retratos y paisajes.En 1927, en Europa, conoce la obra de Chaim Soutine donde las deformaciones expresionistas y el uso de la diagonal, lo marcarán en su obra futura. A partir de 1930 pasa temporadas en Florida y en Melo y comienza la serie de ranchos, lunas y acuarelas del campo uruguayo. La fuerza expresiva de sus deformaciones así como el manejo del color están presentes en esta obra.



Texto realizado por la docente Claudia Solís Umpierrez tomando como referencia: -"El mundo de la Pintura: Los grandes temas del Arte Universal" Ed. Océano. -"Historia del Arte" de E. H. Gombrich. Ed. Phaidon. -Taschen Posterbook-

2 comentarios:

PACO HIDALGO dijo...

Magnífica selección de paisajes la que nos presentas y muy buenos los comentarios que haces de ellos. Me quedo siempre con los más tortuosos e inquietos, como la vosta serpenteante e inquietante de Toledo de El Greco y el angustioso de Munch. Un cordial saludo.

Prof. Claudia Solís dijo...

Paco Hidalgo, gracias como siempre por estar ahí y especialmente por tu opinión. Les debo paisajes urbanos, así que continuará.
Un abrazo cordial.