El Espacio teatral


El ocaso de Emil Verhaeren

Toda obra artística, sea del carácter que sea, forma parte de un proceso de comunicación, los espacios físicos a los que nos estamos refiriendo y cuyas fronteras se encuentran en los límites mismos de la obra artística más o menos definidos, (los bordes del pergamino, el marco del lienzo, los umbrales del escenario, etc.) actúan como emisor, se ven desbordados y ampliados con la presencia del receptor, dando lugar a unas ubicaciones espaciales, donde los espectadores-observadores-lectores entran en contacto perceptivo con las citadas obras, configurando así unos emplazamientos que como los museos, las salas de exposiciones, los edificios teatrales, etc., dan lugar al contexto espacial de la comunicación entre emisores y receptores de la obra artística, un espacio que en el caso del teatro, llega incluso a tener un gran valor sígnico dentro del conjunto de la representación, no sólo por el carácter físico arquitectónico del mismo, sino por la forma en que dentro del citado espacio quedan dispuestas las zonas para la emisión y la recepción (escena, sala), si a todo esto, añadimos un nuevo emplazamiento como es el lugar representado donde los personajes desarrollan sus acciones, vemos cómo el concepto de espacio dentro del arte teatral llega a adquirir una serie de acepciones y características diferenciadoras que se hacen del todo necesario definir con precisión. Para ello, nos será de gran ayuda responder a una simple y concreta pregunta: cuando hablamos de espacio en teatro, ¿a qué nos estamos refiriendo?

ESPACIO TEATRAL, ESCÉNICO Y ESPECTADORES:


Turandot, Luna Park, Bs.As.

El concepto de espacio dentro del arte escénico llega a ramificarse en diversos tipos y aspectos, adquiriendo así múltiples calificativos tales como: espacio dramático, escénico, escenográfico, lúdico, textual, interior, romántico, naturalista, simbolista, etc. (PAVIS, 1990), es por ello que es necesario responder a la pregunta antes enunciada, sobre ¿qué entendemos por espacio dentro del teatro? y configurar un mapa conceptual de las distintas acepciones que nos clarifique su estudio. Para lograr este objetivo nos será de gran ayuda partir del sencillo y simple planteamiento formulado por Erika Ficher-Litche referido a lo que para ella son las condiciones mínimas que deben darse a la hora de hablar de teatro, y que pasa por la existencia de un actor A que encarna al personaje X, mientras el espectador S lo presencia» (FICHER-LITCHE, 1999).Un planteamiento que reformulado desde un óptica espacial quedaría redactado de la siguiente manera: «En un ámbito espacial E, el actor A que representa al personaje X es observado por el espectador S, situado en un emplazamiento específico P, configurando un conjunto espacial T que acoge las ubicaciones antes citadas» Una reformulación, que desde esa óptica del espacio a la que hacíamos referencia, nos remite a tres ubicaciones diferentes, dos de las cuales denominamos espacio escénico E y espacio espectador P, corresponderían a los emplazamientos donde se sitúan los emisores y receptores respectivamente, y una tercera ubicación: espacio teatral T, que acoge a las otras dos, formando así un conjunto que aglutina todos los posibles espacios de carácter físico-arquitectónico que se pueden dar en la citada representación teatral, que debidamente organizados, manipulados, configurados e intervenidos, determinarán el espacio escenográfico de la representación.


Julio Cesar, s/d del elenco.

Aquí van algunos ejemplos de escenografía que conforman parte del espacio escénico: desde realistas, abstractas, funcionales, sugerentes...





Orfeo de Monteverdi.









Orphée et Eurydice según Robert Wilson


Opera de Strausse en la MET.


La oreja izquierda de Van Gogh




Drácula ... una historia de amor"

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