Cine Surrealista

Características generales y algunos ejemplos
Cine surrealista, es aquel en el que se aplican los conceptos y técnicas surrealistas para su realización. El Surrealismo nació en 1924, con la publicación por André Bretón. de “Manifiestos del Surrealismo”, buscando expresar el funcionamiento real del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón fuera de cualquier preocupación estética o moral”.
Considera que el problema fundamental es el de la libertad, tanto la libertad individual como la libertad social. La libertad social se lograría a través de la revolución, premisa indispensable para la revolución individual que rompa con todos los lazos que deforman nuestra naturaleza y así llegar a la libertad completa del espíritu.
En 1927, Bretón trata en “Surrealismo y pintura”, los caminos por los que el pintor puede adentrarse en el mundo surrealista: el del automatismo y el de los sueños. El Automatismo como el mecanismo por el que ideas y asociaciones de imágenes surgen sin tener en cuenta la coherencia y el sentido. En cuanto a los sueños consiste en la plasmación de imágenes oníricas.

Principios, problemas y características del Surrealismo en el cine

Los cineastas de vanguardia consideraron al cine una extensión de la pintura. La imagen pasó a ser el aspecto principal de la narración, experimentando con recursos y técnicas para sostener el ritmo visual. Además, utilizaban angulaciones inusuales, efectos ópticos y distintas velocidades de filmación, intentando descartar la visión tradicional y enseñar nuevas maneras de mirar..., utilizando fantasías oníricas, con la deliberada confusión de tiempos y espacios diferentes, buscando destacar el mundo de los sueños y del inconsciente.
El encarecimiento de los costos de producción que supuso el cinesonoro le asestó un golpe mortal al cine surrealista, que duró apenas dos años, de 1928 a 1930. Sin embargo, las escasas películas que se filmaron en ese período marcaron una ruptura en la historia del séptimo arte y descubrieron nuevas posibilidades para su lenguaje. Ya no sería posible hacer cine sin remitirse de alguna forma a las películas surrealistas.
Es considera como la primera película surrealista "Un perro andaluz” de Luis Buñuel, el cual decía: "Esta película nació de la confluencia de dos sueños. Dalí me invitó a pasar unos días en su casa y, al llegar a Figueras, yo le conté un sueño que había tenido poco antes, en el que una nube desflecada cortaba la luna y una cuchilla de afeitar hendía un ojo. Él, a su vez me dijo que la noche anterior había visto en sueños una mano llena de hormigas y añadió: -"Y si, partiendo de esto, hiciéramos una película?". Pronto nos pusimos manos a la obra siguiendo una regla de común acuerdo: no aceptar idea ni imagen alguna que pudiera dar lugar a una explicación racional, psicológica o cultural. Abrir todas las puertas a lo irracional. No admitir más que las imágenes que nos impresionaran, sin tratar de averiguar por qué".
El propio Buñuel explica que para sumergir al espectador en un estado que permitiese la libre asociación de ideas era necesario producirle un choque traumático en el mismo comienzo del filme; por eso lo empezamos con el plano del ojo seccionado, muy eficaz.
Transgrediendo los esquemas narrativos canónicos, la película pretende provocar un impacto moral en el espectador a través de la agresividad de la imagen. Remite constantemente al delirio y al sueño, tanto en las imágenes producidas como en el uso de un tiempo no cronológico de las secuencias, buscando provocar al espectador con imágenes insólitas y secuencias irreales o inimaginables. Se juega con los sueños, con la imaginación, presenta fusión y superposición de imágenes. Se mezcla la violencia de un acoso sexual con la imaginación de un personaje y se superponen a la vez figuras. Como se propusieron Buñuel y Dalí, no se puede encontrar un sentido en la historia de la película, los personajes aparecen en cualquier lugar, a veces salen de una determinada escena y aparecen en otra totalmente diferente (por ejemplo un personaje abre la puerta de la cocina y sale a una playa, o al mar).
Tras el éxito de la película el español comenzó a filmar “La edad de oro”, ya en el período sonoro, adoptada como el punto máximo del Surrealismo cinematográfico. En ella continuó la ruptura de la narración lineal clásica pero también acentuaba la crítica contra la técnica minuciosa de los comienzos de las vanguardias.
Las imágenes se sucedían sin una conexión lógica. De un documental sobre escorpiones se pasaba a una mansión de la alta sociedad donde los invitados se divertían con el asesinato de un niño por su padre o a los intentos amorosos y desesperados de un hombre y una mujer. El film ironiza sobra la Roma imperial, el vaticano, la gran ciudad, la clase burguesa, el arte y la música como esferas separadas de la vida cotidiana (aparece un hombre pateando un violín). La gente hace cosas inesperadas, inimaginables para el espectador. Hay un ida y vuelta constante por medio de objetos, personajes y hechos, donde se puede reconocer la libertad de la imaginación que se plantea en el surrealismo. En varias escenas de la película, Buñuel ridiculiza a la clase burguesa. En una, introduce una vaca adentro de la pieza de la hija de un marqués, en otra, una carreta llena de obreros atraviesa un salón elegante, durante una reunión de la alta sociedad. También ironiza sobre las relaciones sexuales de la clase alta. Otro detalle importante en relación a los procedimientos surrealistas que posee el film es que hay mucha violencia en las imágenes. Por ejemplo, cuando un personaje golpea a un ciego y a una mujer, o cuando un padre dispara y mata a su hijo, o cuando otro personaje tira a un monje por la ventana junto con otras cosas. Los actores hacen todo lo contrario a lo que se puede esperar, en relación con los valores y las costumbres de la sociedad. El film termina con una secuencia en la cual hay mucho ironismo sarcástico sobre el catolicismo y una fuerte connotación anti-cristiana.



Salvador Dalí


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